Los aviones P-38 dominicanos

El avion de combate P-38 fue el primer caza que estuvo en servicio en el ejercito dominicano, esta es su historia.

Antes de comenzar el reclutamiento de voluntarios para la invasión de Cayo Confite que se fraguaba en La Habana, a principio de marzo de 1947, el ex capitán piloto de los Marines George Stamets estuvo haciendo gestiones en nombre del gobierno dominicano para comprar aviones de combate desmilitarizados. Stamets había sido instructor de los pilotos dominicanos cuando pertenecía a la Misión Naval norteamericana, la cual estuvo vigente en la República Dominicana como parte de la ayuda militar norteamericana entre abril 1943 a enero de 1947. En febrero de 1947, Stamets fue contratado por el mayor general Héctor Bienvenido Trujillo para seguir los entrenamientos de los pilotos dominicanos sin la participación del gobierno norteamericano. El 14 de marzo de 1947 Stamets viajó a Puerto Rico donde compró en una subasta de liquidación los primeros dos aviones de combate P-38 del ejército. Fue ayudado por el comerciante puertorriqueño Manuel Bordas [1]. El primero de ellos era un Lockheed F-5G-5-LO Lightning, el cual era una variante de reconocimiento del interceptor P-38L-5-LO.  El segundo avión era un Lockheed P-38M Lightning. Este avión en particular fue un P-38L-5-LO convertido en un interceptor nocturno biplaza. El P-38M al ser un avión biplaza tenía dos asientos alineados en la cabina uno detrás del otro; el asiento trasero era ocupado por el operador del radar AN/APS-6 de intercepción que tenía este avión debajo de la nariz. Debido a que el espacio que tenía el asiento trasero era muy estrecho, los operadores de radar tenían que ser personas de estatura pequeña. Sin embargo, este ejemplar dominicano, así como el otro avión de esta variante que estuvo en servicio en el ejército dominicano, carecía de los instrumentos del radar y del asiento trasero. También carecían de la antena del radar AN/APS-6, la cual fue removida del fuselaje antes de ser vendidos como desechos de guerra. y estaban desarmados (todas las monturas externas e internas del armamento fueron removidas). Stamets piloteo ambos aviones en dos viajes sucesivos desde Puerto Rico a Ciudad Trujillo. En ambas ocasiones declaró a las autoridades norteamericanas de Puerto Rico que transportaba los aviones para ser revendidos en Miami. El primer avión (el F-5G) aterrizó en el Aeropuerto General Andrews el día 30 de marzo de 1947 y en julio recibió la numeración 53 (y en 1950 recibió la numeración 505). El P-38M llegó el 1 de abril y recibió la numeración 54 también en el mes de julio. [2] [3]

Este es un P-38M Dominicano circa finales de 1947, notar que no posee el radar. Las puntas de las helices son de color rojo.

La compra de estos dos aviones nada tuvo que ver con los preparativos que hizo el gobierno de Trujillo para contrarrestar la invasión de exiliados dominicanos y voluntarios cubanos que se estaba organizando en Cuba. Sin embargo, cuando se hizo público el reclutamiento de voluntarios cubanos en a principios del mes de mayo de 1947, el gobierno dominicano apresuró las compras de más aviones de combate y se hicieron otros preparativos dentro del Ejército Nacional. El 25 de mayo de 1947, Stamets y dos pilotos norteamericanos del Ejército Nacional llegan a Puerto Rico donde compraron 3 aviones de varias variantes diferentes del P-38 que pertenecían a la compañía Inter-Continental Sales, la cual había adquiridos los aviones en otra subasta auspiciada por la Administración de Artículos de Guerra (War Assets Administration) en Puerto Rico. Nuevamente el Bordas ayudó a Stamets con los transmites para adquirir los aviones.[4]

Una semana después de comprar los 3 aviones en Puerto Rico, la compañía LBS Corporation vendió a Stamets 5 aviones de diferentes variantes del P-38 que habían sido comprado en una subasta de liquidación en Miami. En esta ocasión Stamets fue ayudado por John N. Yadell, quien era el jefe de pilotos de Dominicana de Aviación en ese entonces y le proporcionó los contactos para comprar los aviones desmilitarizados.[5]

Los aviones comprados en Miami eran 4 P-38L-6-LO y 1 P-38M-6-LO, y todos estaban desarmados sin los suportes internos o externos de sus armamentos. El P-38M también tenía removido su radar al igual que el otro P-38M comprado en Puerto Rico. El 14 de junio de 1947, la Secretaria de Estado de Guerra y Marina (antiguo nombre de la Secretaria de Estado de las Fuerzas Armadas dominicanas) entregó a cheque a Stamets para saldar el costo de los aviones comprados en Miami. El coronel Frank Feliz Miranda, quien era en ese momento el asesor aéreo del mayor general Héctor B. Trujillo, autorizó la entrega del cheque a Stamets después que el cheque fue aprobado por el mayor general Fausto Caamaño, en ese entonces el jefe del ejército.[6] Estos aviones fueron traídos al país por varios de los pilotos norteamericanos del ejército dominicano en diferentes días durante los meses de junio y julio de 1947. Estos cinco aviones recibieron las numeraciones 50, 51, 55, 58 y 57. La unidad 58 era de la variante F-5G-6-LO (versión de reconocimiento del caza P-38L) llegó a finales del mes de junio.

El ultimo avión P-38 comprado por el gobierno dominicano llegó en diciembre de 1947 piloteado por el mismo Stamets desde Miami (según un reporte de la embajada norteamericana en Ciudad Trujillo a Departamento de Estado). Este avión era un caza P-38L-5-LO, el cual fue identificado con el número 60.

El Ejército Nacional de la República Dominicana tenía en el inventario de aviones de diciembre de 1947 un total de 10 de 11 aviones P-38 de diferentes variantes que habían sido adquiridos entre marzo a diciembre de 1947.  Estos fueron: Un F-5G-5-LO, dos P-38M-6-10, tres F-5G-6-LO, y cuatro P-38L-6-LO.

Los P-38M conservaron sus pinturas negras originales, los demás tenían sus colores metálicos, pero en diciembre de 1947 todos fueron pintados de negro opaco con el emblema antiguo nacional y la bandera dominicana en los timones verticales, aunque encontramos evidencia que no todos estaban pintados de negro. La primera vez que aparecieron los aviones P-38 en público fue durante el desfile militar del 16 de agosto de 1947. [7] Trujillo se aseguró mostrar sus nuevos aviones de combate en abierto desafío a los disidentes que organizaron la invasión desde Cuba.

La crisis de Cayo Confite comenzó a gravarse en junio de 1947, y para ese entonces ya estaban 8 aviones P-38 de varias variantes en servicio. En el mes de julio había 2 aviones P-38 escondidos en el Campo de Aviación de La Vega donde se esperaba que aterrizara el avión que llegaría Juancito Rodríguez, el comandante de la invasión. Desde el 16 de julio volaban diariamente dos P-38 sobre la frontera con Haití y un AT-6 militarizado volaba durante las noches.[8] Otro ejemplo que demuestra que sí se estaba esperando la invasión fue un evento ocurrido el 11 de julio de 1947; había 4 P-38 estacionados en el Campo de Aviación de Santiago y estaban ahí para ser usado en contra de la invasión. Ese día por la mañana el mecánico López Reyes reportó al mayor Luis E. Jiménez anomalías realizadas en los aviones por los centinelas del aeródromo durante la noche anterior. Varios de los soldados que custodiaban el aeropuerto, sin autorización lograron sentarse en las cabinas de los aviones, caminaron sobre las zonas prohibidas de las alas y accionaron los botones de encendido de los motores; esto causó que dos de los aviones perdieran energía en las baterías de encendido, y uno de los aviones amaneció con la cabina completamente abierta expuesta a la intemperie.[9] Ya se imaginan el castigo que recibieron esos guardias.

El historial de servicios de los aviones P-38 dominicanos es muy confuso. Los números de identificación que encontramos en los documentos oficiales del Ejército Nacional difieren muchos con la cantidad de aviones que fueron comprados.  En agosto de 1947, los aviones que estaban en servicios tenían la numeración del 50 al 57 (en total ochos aviones), pero después fueron cambiados los números desde 59 al 68 (indicando que eran nueve aviones activos de once comprados). El 3 de enero de 1948 había 7 aviones P-38 que podían volar, y tres de ellos no vestían los emblemas nacionales.[10] En 1950, los números de identificación de los aviones cambia del 501 al 508, indicando que sólo había en ese tiempo 8 aviones. Sin embargo, no todos estaban en buenas condiciones de vuelo, y sólo 5 de ellos podían volar.

El agregado militar norteamericano en el país, el mayor piloto Miguel J. Montesinos, a finales de julio de 1947 reportó a sus superiores que los P-38 dominicanos no estaban armados, y concluyó que ninguno de ellos podía interceptar la invasión. Pero los documentos que hemos encontrados nos indican que todos estaban armados desde el mes de julio de 1947 cuando se esperaba la invasión. Sin embargo, la cantidad de ametralladoras instaladas en ellos no era la misma que cuando estuvieron en servicio durante la 2da Guerra Mundial. Los reportes de mantenimiento de estos aviones que encontramos en el Archivo General de la Nación de la República Dominicana nos indican la verdadera realidad de cómo fueron armados y los serios problemas que encontraron los mecánicos para hacer que los armamentos trabajasen apropiadamente en estos aviones. En una carta del teniente coronel Arturo Espaillat al coronel Frank Feliz Miranda revela “serios fallos” (sic) en los armamentos de los P-38.[11] Los aviones desde que llegaban inmediatamente se le hicieron adaptaciones para llevar una o dos ametralladoras Browning MG53 calibre 50. Algunos documentos norteamericanos indican que varios de los aviones fueron armados con la misma ametralladora Browning calibre 30 que usaban los aviones AT-6 y no las ametralladoras calibre 50. Carecían de miras en las cabinas y las ametralladoras no estaban calibradas apropiadamente porque se carecía de las monturas originales dentro de los compartimientos internos de la nariz de los aviones. [12] Fue una tarea casi imposible instalar las ametralladoras en la nariz de los aviones F-5, pues estos aviones llevaban originalmente equipos fotográficos en la nariz, y sólo se le pudo instalar una ametralladora calibre 30. Cuando disparaban las ametralladoras, los reflejos segaban a los pilotos porque tampoco tenían anti-reflector de destellos.[13] La situación de las miras de disparos de las ametralladoras fue corregidas cuando la crisis de Cayo Confite estaba casi concluyendo. En el mes de agosto de 1947 llegó a Ciudad Trujillo el buque mercante Borinquén con un cargamento de repuestos de aviones que incluía neumáticos de diversos tipos, motores de aviones, cabinas de plexiglás y miras L3 del sistema de armamento para aviones P-38.[14]

El mantenimiento de los aviones P-38 fue bastante tedioso, aun para los mecánicos norteamericanos que llegaron a repararlos. En una carta del mayor general Fausto Caamaño enviada el 2 de septiembre de 1947 al mayor general Héctor B. Trujillo se demuestra los problemas que había para mantener los P-38. Según Caamaño había la necesidad para emplear mecánicos capacitados para mantener esos aviones y enfatizó que el asunto “era de necesaria importancia de solucionar ese problema” (sic).[15]  Además, los pilotos dominicanos no se familiarizaron con los aviones, y debido a estos ocurrieron varios accidentes lamentables por falta de experiencia y entrenamiento. Por ejemplo, uno de los primeros accidentes ocurrió el 22 de julio de 1947, uno de los aviones se estrelló en la pista del Aeropuerto General Andrews al aterrizar el tren de aterrizaje colapsó. Según un reporte de la embajada norteamericana este avión estaba armado con dos ametralladoras calibre 30. Eventualmente el avión fue arreglado, pero volvió a estar en un accidente el 2 de julio de 1948, y quedó tan dañado que fue sacado del inventario.[16] En septiembre de 1947 el teniente Enrique Prestól Castillo se accidentó volando el P-38 número 63 mientras despegaba del Aeropuerto General Andrews sin estar familiarizado en este tipo de avión. El 3 de octubre de 1947 la unidad 65 resultó atascada en el lodo al salirse de la pista Este-Oeste del Aeródromo Militar de Santiago siendo piloteado por el teniente Omar Mera. Mera sobreestimó el tiempo de despegue del avión, y por tal motivo el avión se salió de la pista. El avión permaneció estoqueado en el lodo por varios días hasta que fue remolcado por un tractor.[17] Por mala suerte de la vida, Omar Mera perdió la vida el 11 de julio de 1948 cuando su P-38 (unidad 60) se precipitó a tierra sobre Ciudad Trujillo en la comunidad Los Potreros de La Venturita donde además resultaron muertas 5 personas y varias más sufrieron heridas. Este fue el segundo accidente aéreo en menos de seis meses donde un P-38 cae sobre una zona habitada en la ciudad. Mera había despegado muy de cerca a otro P-38 piloteado por el teniente Minaya Fernández, y entró en el vacío de aire que dejó el avión de Fernández. [18] [19] Según los reportes de inteligencia norteamericanos realizados a mediados de 1948 y testimonios de los pilotos brasileños que trabajaron para el ejército dominicano en ese entonces, los pilotos dominicanos odiaban volar en los P-38,[20] y por eso eran conocidos entre los pilotos como “la Viuda Negra”.

En el mes de julio de 1948 dos aviones P-38 (presumiblemente de la variante F5) fueron enviados por varios días para hacer reconocimiento aéreo sobre Cuba. Al principio del mes, otro avión P-38 (piloteado por un norteamericano[21]) había sobrevolado el Sur de Cuba, y reportó erróneamente que la Marina de Guerra cubana estaba haciendo maniobras de desembarco anfibio preparándose para otra invasión a la República Dominicana. Los altos mandos dominicanos, en especial los generales Héctor B. Trujillo y Fausto Caamaño, recomendaron al generalísimo Trujillo bombardear el aérea de manera preventiva. Pero la intervención y los consejos del vicecónsul británico Harry R. Hambleton (buen amigo del hermano del dictador), pudo apaciguar los ánimos.[22] Hambleton estuvo involucrado en las negociaciones que se llevaban en ese momento para comprar aviones de combates británicos y era muy amigo de Héctor Trujillo. Días después se pudo confirmar que los buques militares cubanos estaban desembarcando materiales de construcción para un aeropuerto civil que se estaba construyendo cerca de la playa en esa parte de Cuba. Durante los vuelos de reconocimientos sobre Cuba, el 9 de julio de 1948, uno de los aviones F5 piloteado por el teniente Minaya Fernández tuvo que aterrizar de emergencia en el Aeropuerto Bowen Field de Puerto Príncipe, Haití. El avión se quedó sin combustible en su viaje de regreso. Después de aclarar el asunto con las autoridades haitianas, Minaya despegó hacia Ciudad Trujillo, pero al sobrevolar la frontera uno de los motores del avión comenzó a fallar y tuvo que aterrizar de emergencia en una llanura cerca del pueblo fronterizo de Pedernales.

Entre marzo y octubre de 1949 solamente había 5 aviones P-38 en servicio y se habían perdidos en accidentes un total de 5 o 6 aviones. A finales del mes de octubre de 1949 los aviones P-38 ya estaban siendo considerados para ser retirados del inventario. Precisamente, el 16 de junio de 1949 todos ellos fueron puestos en tierra y no eran usados. En la última semana de octubre de 1949 dos de los cincos aviones que estaban en malas condiciones mecánicas fueron utilizados para reparar el resto de tres aviones (del tipo P-38L) para enviarlos a Miami donde iban a ser vendidos a Nicaragua. La embajada norteamericana se enteró de las negociaciones entre Somoza y Trujillo, y alertó al Departamento de Estado de la posibilidad de que Nicaragua comprara esos aviones. Las negociaciones para vender los tres aviones fracasaron porque el gobierno nicaragüense no aceptó los términos de la venta y el precio ofrecido era demasiado alto. Finalmente, los aviones regresaron a la República Dominicana días después que habían llegado a Miami.[23]

En julio de 1950 el inventario militar dominicano todavía mostraba que había dos P-38L en el grupo de aviones disponible, pero con muchos problemas mecánicos. Uno de los tres aviones que se intentaron vender a Nicaragua fue vendido como chatarra vieja el 18 de julio de 1950. Pero en un reporte de inteligencia del Departamento de Defensa de los Estados Unidos fechado el 5 de octubre de 1950 indica que “todavía estaba en el inventario de aviones dominicanos 3 P-38” (sic); este reporte no especifica qué tipo eran, pero si indicaba que estaban estacionados en el Aeródromo Lindbergh, y tenían sus emblemas poco visibles y sus pinturas negras en decaimiento. Además, “sus motores si estaban en buenas condiciones y estaban cubiertos por lonas” (sic). Sabemos que, al otro día de haberse creado este reporte, el 6 de octubre fueron vendidos como chatarra vieja dos de los aviones, y el resto de los aviones terminaron arrumbados en los alrededores del Aeródromo Lindbergh. [24] Los aviones P-38 estuvieron en servicio por sólo 3 años.

NOTAS: Un estudio mas detallado sobre los aviones P-38 será publicado en el nuevo libro: “Los primeros 60 años de la Aviación Dominicana” a publicarse entre mediados o finales de 2018.

Recursos:

  • [1] Vega, Bernardo (1992). “Trujillo y las Fuerzas Armadas Norteamericana”. Santo Domingo: Fundación Cultural Dominicanas. Varias páginas citadas.
  • [2] Vega, Bernardo (1992). “Trujillo y las Fuerzas Armadas Norteamericana”. Santo Domingo: Fundación Cultural Dominicanas. Varias páginas citadas.
  • [3] Carta (Julio 7, 1947) del tnt. col. Rafael A. Espaillat a col. Frank Feliz Miranda detallado la adquisición de los aviones P-38 Documentos de Ejército Nacional 1947. Referidos a la Aviación. AGN.
  • [4] Doc. 839.248/6-1847, Jun. 19,1947. U.S. State Department
  • [5] Doc.839.00/3-447, Apr.15, 1947. U.S. State Department
  • [6] Oficio No. 1227 (junio 14, 1947) Documentos del Ejército Nacional del Año de 1947. Referidos a la Aviación. Archivo General de la Nación.
  • [7] Doc.839/248/7-1847. Jul.19, 1947. U.S. State Department
  • [8] Doc.839/248/7-1847. Jul.19, 1947. U.S. State Department
  • [9] Oficio No. 2294 (julio 11, 1947). Documentos de Ejército Nacional del Año 1947. Referidos a la Aviación. Archivo General de la Nación.
  • [10] Doc.839.00/188/12-2947. Enero 3, 1948. U.S. State Department
  • [11] Carta (Julio 7, 1947) del tnt.col. R.A. Espaillat a col.Frank Feliz Miranda detallado la adquisición de los aviones P-38 Documentos de Ejército Nacional 1947. Referidos a la Aviación. AGN. 
  • [12] Datos obtenidos por el investigador señor Dax Román.
  • [13] Recuento de investigación del Sr. Dax Román en entrevistas a pilotos de la época.
  • [14] Oficio No.102 (Agosto 25, 1947).  Documentos de Ejército Nacional del Año 1947. Referidos a la Aviación. Archivo General de la Nación.
  • [15] Carta 25 de agosto de 1947. Documentos de Ejército Nacional del Año 1947. Referidos a la Aviación. Archivo General de la Nación.
  • [16] Scutts, Jerry (2006). “Lockheed P-38 Lightning”. Crowood Press, Reino Unido, p. 144
  • [17] Oficio No.22438 (octubre 3, 1947). Documentos de Ejército Nacional del Año 1947. Referidos a la Aviación. Archivo General de la Nación.
  • [18] Datos del señor Dax Román.
  • [19] Doc. 839.248/6-1248, Dispatch 4432, June 12, 1948. U.S. State Department.
  • [20] Vega, Bernardo (1992). “Trujillo y las Fuerzas Armadas Norteamericana”. Santo Domingo: Fundación Cultural Dominicanas. Varias páginas citadas.
  • [21] Algunos creen que el piloto del avión que descubrió el desembarque de los buques cubanos fue Lorenzo “Wimpy’ Berry, otros creen que era el propio George C. Stamets.
  • [22] Vega, Bernardo (1992). “Trujillo y las Fuerzas Armadas Norteamericana”. Santo Domingo: Fundación Cultural Dominicanas. Varias páginas citadas.
  • [23] Vega, Bernardo (1992). “Trujillo y las Fuerzas Armadas Norteamericana”. Santo Domingo: Fundación Cultural Dominicanas. Varias páginas citadas.
  • [24] Vega, Bernardo (1992). “Trujillo y las Fuerzas Armadas Norteamericana”. Santo Domingo: Fundación Cultural Dominicanas. Varias páginas citadas.